Espacios de juego y aprendizaje en casa

Cuando pensamos en las necesidades de los pequeños de la casa, de inmediato consideramos el cuidado que ellos solicitan en el día a día, como aseo, alimentación, salud, etc. Sin embargo, conforme van creciendo, nos damos cuenta que sus necesidades aumentan, y su desarrollo motriz e intelectual coloca cada vez más variables sobre la mesa a la hora de considerar cómo ocupan su tiempo, cómo se entretienen y cómo aprenden.

Sea que decidamos que nuestro chiquitín se quede en casa, o que lo llevemos a otro lugar con personas que lo cuiden, siempre tendremos que contar con elementos y espacios disponibles, adecuados y seguros para ellos. Estas son algunas de las cosas que debemos tener en cuenta, para que este tiempo en casa sea de provecho y contribuya correctamente a su desarrollo.

Límites en los espacios, independencia y cuidado

Desde muy pequeños los niños pueden aprender qué espacios de la casa están destinados para el juego y esparcimiento. Por notables razones la cocina y los baños no son el mejor lugar para esto, sobre todo por su seguridad. Los elementos en estos espacios suelen ser muy rígidos y en ambos casos encontraremos objetos que representan riesgo físico para el niño. También si en las habitaciones tenemos muebles con cajones bajos o puertas, es importante mantenerlos asegurados para evitar que en edades antes de los 2-4 años la curiosidad normal cause algún accidente casero.

La información clara y certera crea seguridad y límites en esta personita que ahora llena nuestra casa, así que al iniciar la hora de juego, seamos claros en los espacios destinados, y lo que se puede y no se puede hacer.

Espacios y elementos adecuados

Este chiquitín ya camina y anda por toda la casa dando vueltas, y es muy posible que antes que nos demos cuenta estemos al borde de un ataque de nervios! Entonces… calma, evaluar algunos temas básicos es importante:

Seamos lógicos con los espacios, no vas a tener cuarto de juegos si tienes que sacrificar el estudio o la sala o el orden de toda la casa. Los juguetes adecuados son suficientes para que tu hijo tenga momentos de entretención y creatividad con muy buena comodidad. Un espacio de más o menos 1,5 mt2 es suficiente para juegos pasivos. Es muy normal querer tener un tapete para que nuestro hijo juegue en casa y no se lastime (y es genial si queremos delimitar un área), pero es importante también que el mismo no contenga piezas pequeñas que puedan ser tragadas, sobre todo los de espuma que traen piezas troqueladas de figuras.

Llegará el momento en que la casa sea un tablero. No entres en pánico! Sólo dile dónde se puede y donde no, no necesitas grandes cosas: un espacio de 1mt x 0,7mt en un muro es más que suficiente para colocar una cartulina con crayolas, un plástico con marcadores borrables o un papel con colores.

Hacia los 3 años empezaremos a necesitar una mesa para trabajar en motricidad fina y gruesa y promover la escritura; una mesa y silla a la altura correcta garantizan seguridad e independencia pues no habrá temor de nuestra parte por que se caiga y se golpee, y el niño sabrá que ése espacio es para él. Las sillas deben de unos 32 cm de alto y la mesa que le corresponda tendrá unos 60 cm de ancho x 50 cm de profundidad. Aunque hay en el mercado mesas que se pueden rayar, la recomendación es que no sea así pues en esta etapa continuamos también con la enseñanza del cuidado de los objetos.

-

Sobre todo recordemos que los muebles y elementos que haya en casa para nuestros niños deben promover la independencia, pues esto crea niños seguros, tranquilos y creativos, además que nos facilitará la vida a medida que nuestros chiquitines van creciendo.

También puedes leer

Todas las entradas

Agenda una visita

Queremos que conozcas nuestras instalaciones y metodología asistiendo a uno de nuestros talleres Montessori con tus hijos.

Al enviar este mensaje aceptas nuestra política de privacidad.